Somos una organización de base comunitaria que nace a través de la práctica y el ejercicio pleno de nuestra libre determinación y autonomía. Estamos integrados por diferentes comunidades de los pueblos Wixárika, Naayeri, O'dam y Meshikan que habitan la Sierra Madre Occidental de México, las cuales están representadas por sus autoridades tradicionales. Nos hemos organizado para hacer frente a las prácticas de despojo, saqueo, explotación y apropiación indebida de los elementos de nuestro patrimonio cultural que irrespetan y vulneran la permanencia de nuestras culturas ancestrales. Somos el ente regulador que surge de nuestros propios pueblos para que, guiados por nuestra ancestralidad, decidamos el destino que queremos para nuestras culturas y sembremos el respeto, el aprecio y el orgullo por ellas en las generaciones más jóvenes.
Las problemáticas que originaron la organización
La apropiación cultural indebida y extracción o saqueo cultural por parte de entidades públicas, privadas y autónomas.
El uso, utilización, aprovechamiento y comercialización no autorizada que representa explotación de los elementos de la cultura e identidad de los pueblos originarios por parte de terceros que se han venido enriqueciendo con el tiempo, mientras los embajadores culturales, los poseedores de los saberes permanecen en condiciones de limitación.
La erosión cultural por influencias externas que ha generado la pérdida de nuestros valores culturales en las nuevas generaciones.
El discurso nacional que pone a los pueblos originarios como salvaguardias de las raíces culturales pero que a la vez mantiene un sistema de discriminación y racismo que les impide vivir dignamente y en pleno goce y ejercicio de sus derechos humanos y especialmente culturales.
Antecedentes
En 2022 se elabora el Plan de Justicia de los Pueblos Wixárika, Na'ayeri, O'dam y Meshikan, promovido por el gobierno de México en el cual se plantean las legítimas demandas de los cuatro pueblos. Una de ellas tiene que ver con la necesidad de proteger los lugares sagrados, la cultura e identidad de los pueblos originarios.
En 2023 entra en funcionamiento la "Ciudad de las Artes Indígenas de Nayarit", proyecto promovido por el gobierno de México con una obra de infraestructura millonaria que suponía un espacio digno para las artes de los pueblos originarios de Nayarit, sin embargo, a la fecha este recinto es administrado y utilizado a conveniencia de la administración municipal. A raíz de esto, en asamblea del 7 de marzo de 2024, colectivos de artesanos y artesanas nombraron un "Consejo de Administración de la Ciudad de las Artes" con el objetivo de que el recinto sea administrado directamente por los pueblos originarios, sin embargo, nunca se atendió esta propuesta legítima de los y las creadoras artísticas.
El 2 de septiembre de 2024 se realiza un "Primer encuentro de autoridades tradicionales de Tepic" con el objetivo de dar seguimiento al Plan de Justicia y establecer las prioridades de los pueblos en Nayarit, destacando la necesidad de defender el patrimonio cultural originario.
En 2024 se presenta una propuesta sobre la “Defensa del Patrimonio Cultural Originario” ante el gobierno federal, estatal y municipal sin respuesta favorable.
Los días 13 y 14 de junio de 2025, en la asamblea interestatal de la Unión Wixárika de Centros Ceremoniales de Jalisco Durango y Nayarit, llevada a cabo en Xaatsitsarie Guadalupe Ocotán se acuerda la creación del Consejo del Patrimonio Cultural Originario -COPACO- con la tarea especial de proteger y defender el patrimonio cultural. Se elige una consejo para dirigir la organización por el periodo de cinco años.
El 18 de julio de 2025 se realiza una Reunión estatal (Nayarit) de la Unión Wixárika de Centros Ceremoniales de Jalisco, Durango y Nayarit para dar seguimiento a estos temas, especialmente con relación a la reciente declaratoria de Patrimonio Mundial de la ruta Wixárika por los Sitios Sagrados a Wirikuta, por parte de UNESCO.
A partir de entonces se establece un equipo de trabajo conformado por asesores en las áreas jurídica, económica, cultural, académica y comunicación, con el fin de generar acciones para erradicar las prácticas que afectan negativamente a las culturas originarias.
Fundamento
El COPACO se conforma con base al ejercicio pleno de la autonomía y libre determinación de los pueblos originarios, las practicas jurídicas propias, además de las legislaciones internacionales, nacionales, locales, así como tratados y convenios internacionales en materia de derechos de los pueblos originarios que el estado mexicano ha firmado y ratificado en distintas etapas de la historia de nuestra nación.
Facultades y atribuciones
El Consejo del Patrimonio Cultural Originario (COPACO) fue constituido mediante el Acuerdo 4 de la Asamblea Interestatal de la Unión Wixarika, celebrada en Xaatsitsarie (Guadalupe Ocotán, Nayarit) en 2025. Dicho acuerdo reconoce al COPACO como una organización de base comunitaria con legitimidad para actuar en representación de los pueblos y comunidades originarias de Nayarit, Jalisco y Durango.
Se le confiere la facultad de adoptar decisiones en materia de defensa del patrimonio cultural colectivo, representando a artesanas, artesanos, artistas comunitarios, portadores de saberes ancestrales (incluidos los Mara'akate) y a las Autoridades Tradicionales de los pueblos Wixarika, Nayeri, O'dam y Meshikan.
Asimismo, se respalda su autoridad para diseñar, elaborar y ejecutar medidas integrales de carácter jurídico, técnico, administrativo y financiero, basadas en sus propios sistemas normativos. Su mandato específico abarca la protección, conservación, revitalización y gestión autónoma del patrimonio, lo que incluye:
Gestión y Protección Integral: La identificación, documentación, investigación, promoción, valorización, transmisión y enriquecimiento del patrimonio cultural.
Regulación y Control: La facultad para autorizar o denegar el uso de elementos culturales, estableciendo normativas propias para su regulación.
Defensa Legal y Comercial: La ejecución de acciones legales y reclamos conforme a la ley, así como la comercialización directa (sin intermediarios) de las expresiones culturales, garantizando un uso adecuado y en beneficio de las comunidades.
En esencia, el COPACO actúa como el órgano legítimo y facultado para la defensa estratégica y la gestión autónoma del patrimonio cultural de los pueblos a los que representa.
Misión
Trabajar desde las comunidades para proteger, regular y revitalizar el patrimonio cultural de los pueblos originarios, mediante la defensa legal de nuestros derechos culturales, el impulso de modelos económicos comunitarios, colectivos y solidarios, así como la transmisión intergeneracional de nuestras culturas y la documentación y salvaguarda de los saberes ancestrales. Trabajamos para fortalecer nuestra autonomía cultural y garantizar que nuestras voces, lenguas, cosmovisiones y modos de vida perduren con dignidad para las generaciones venideras.
Visión
Ser la voz colectiva y unificada de los pueblos originarios de México que garantice el florecimiento perpetuo de nuestras culturas y la autodeterminación de nuestros pueblos. Aspiramos a ser un referente nacional e internacional de autodeterminación cultural, demostrando que la sabiduría ancestral es un pilar fundamental para la construcción de un mundo más justo, diverso y en armonía con la naturaleza.
Principios
Bien común
Acción colectiva
Transparencia
Cooperación
Solidaridad
Participación
Valores
Respeto
Justicia
Equidad
Legitimidad
Dignidad
Reciprocidad